sábado, 17 de septiembre de 2011

Diez Años Después

Hace 10 años me despedía de mis padres en el aeropuerto hasta nuevo aviso. Iba cargado con una maleta enorme, sin ruedas, una mochila grande que aún hoy me acompaña en la mayoría de mis viajes, una mochila pequeña de equipaje de mano y un sinfín de sensaciones nerviosas a la par que novedosas que me llevaban acompañando desde los días anteriores.
Diez años después haber optado por irme de Erasmus sigue siendo la mejor decisión que he tomado en mi vida.
Hace 10 años cogí un avión de Virgin con destino Milán Linate con escala en Bruselas que me costó 17.000 pesetas, que sumado a un autobús que me dejó en la estación de tren de Milán y a un tren que ya con noche cerrada paró en Pavia, destino final de ese trayecto e inicio a su vez de una maravillosa etapa de la que aún hoy sigo disfrutando.
Hace 10 años Silvia, la amiga de Pavia de una amiga mía de la universidad, recogió en la estación a aquel tierno adolescente que salía por primera vez de casa de sus padres y que viajaba temeroso e ilusionado, sin tener idea alguna de hablar italiano, y le acogió en su primera noche allí ya que al ser domingo el colegio mayor donde tenía alquilada una habitación estaba cerrado.
Diez años después aún te sigo agradeciendo por acogerme esa noche. Nunca olvidaré el primer paseo por el centro de Pavia, bajando por Strada Nuova hasta el Ponte Vecchio. la esforzada charla con tu madre mientras me preparaba una cena y la habitación donde dormí.
Hace 10 años que Pavia dejó de ser una ciudad italiana que estaba cerca de Milán en la que iba a estudiar el primer cuatrimestre de mi quinto año de universidad para convertirse en un lugar acogedor y entrañable, en los 8 meses más especiales que jamás he vivido y que seguramente viva.
Diez años después, ayudado por un mapa que aún cuelga en mi pared, aún sigo pasando por debajo de las vías de la estación para llegar al centro por corso Cavour; sigo yendo a tomar e aperitivo al Nice One; me junto con vosotros en San Tommaso después de mis partidos de basket; continuo bajando por strada Nuova hasta el puente para tirarme en el parco Vul; ando cargado de bolsas del Esselunga con más vino y coca cola que alimentos sólidos; me zampo un par de hamburguesas por 2.000 liras en el Mcdonald de Piazza Duomo y llego a última hora a comer a la mensa, casi siempre en el piso de las pizzas donde estabais alguno de vosotros.
Hace 10 años que en la presentación del curso intensivo de italiano escuché hablar en español a una tal Mónica de Valencia. Y con ella estaba Rubén, al que le quemé sin querer su mochila con un foco del suelo del San Tommaso y desde entonces fuimos inseparables.
Hace 10 años que la primera vez que nos encontramos con un recién llegado Yves, que desde ese mismo momento ya preguntaba cuándo había fiesta y a María y Dani los cuales compartían el apellido Valla para ser diferenciados.
Hace 10 años que Paul, Gary, Maurizio y yo volvíamos juntos a la residencia con parada técnica noche sí y noche también en la pizzeria Do Carlo o en Da Giulio para secar el estómago de la birra acumulada
Hace 10 años que Rubén encontró una casa cerquísima de la universidad, y con extrañísima distribución, en la que vivía ese italo españolo tan particular llamado Peter y en la que uno de tantos días jugando al ISS Pro apareció Andrea y su hermana Marta, Danielle, Bilardi, Luca Rome, Carlo, Luigi y su fiel novia Barbara.
Hace 10 años, un personaje coruñés con cara de niño decidió quedarse en el mismo colegio mayor que yo para iniciar una amistad a primera vista que comenzó en aquella cena de arroz con pollo en la habitación de los peculiares "Golgi". 
Hace 10 años el primer botellón oficial en Piazza Da Vinci fue la primera aparición pública de un aparentemente tímido granadino  al que no le caí muy bien al principio,que acabó siendo popular entre otras cosas por su sensual baile del vaquerito en cualquier lugar donde pusieran música.
Hace 10 años que Simón, ese de mi misma universidad en Madrid con el que nunca había hablado hasta entonces, escogió Pavia para hacer el eramus como yo; al poco tiempo después compartíamos lavadora para limpiar nuestra ropa.
Hace 10 años que cuatro chicas de Salamanca a cada cual más diferente, siempre escoltadas por dos chicos de Donosti, luchaban por encontrar una buena casa para disfrutar los siguientes meses y poder acoger las reuniones más divertidas y calimocheras jamás disfrutadas. Y vaya si la encontraron.
Hace 10 años apareció cauto y tímido en el segundo cuatrimestre un chico de Madrid llamado Javi...y tres meses después en Amsterdam dónde había dejado la cautela y la timidez.


Diez años después me siento inmensamente feliz y afortunado por todas estas cosas:
- porque se que Mónica es feliz en Valencia y sigue siendo la mejor compañera de habitación que he tenido nunca.
- por haber ido a ver a Rubén a casi todos los destinos posteriores en los que ha estado y porque él siempre que pasa por Madrid no duda en llamarme,
- por saber que no necesito saber de Yves para verle la próxima vez y seguir la conversación justo donde la dejamos en el último encuentro,
- por haber estado en las cruces de Granada con Paul y Gary en su casa, y también tomando pintas en algún bar de Londres,
- por haber pasado una nochevieja increible en un refugio del piamonte a 2000m de altura con Bilardi y Carlo,
- por haberlo gozado a esa misma altitud devorando pistas con Bilardi,
- por saber que Marta aún cuida de mi adorada Pavia aunque no puede estar mucho tiempo sin pasar por su adorada España,
- porque se qué es lo que hace Andrea y él sabe lo que hago yo...y cuando podemos no dudamos en hacerlo juntos,
- porque el año pasado estuve con la mayoría de todos vosotros conviviendo unos fantásticos días en el Palmar con motivo de la boda de Gerardo,
- porque una de las chicas de Salamanca es hoy la novia de uno de mis mejores amigos, otra trata de perderse el menor número de eventos que por Madrid organizamos y se que las otras dos comparten oficio y estado civil en Salamanca,
- porque cuando hablo de Pousada lo hago diciendo que es un hermano que tengo en Coruña al que veo menos de lo que quisiera pero que cuando nos juntamos decimos las mismas gilipolleces que la última vez
porque Simón es el Pollo, soy seguidor número uno de su corral y sigue siendo la persona que, junto con Rubén, más me vacila del mundo
- porque los dos chicos de Donosti protectores de las salmantinas, se ha convertido en uno al que me encuentro de vez en cuando paseando por mi barrio y si podemos nos tomamos una cerveza en el Greco.
- porque mi fisioterapeuta es el mismo fisioterapeuta que el de Javi Muñiz,
- y porque se que si mañana tuviese un partido de basket con el Basket Bridge, miraría a la grada y allí estarían animando, calimocho en mano, Rubén, Alberto, Gerardo, Yves y Javi, o lo que es lo mismo, los Pavos.
La promoción de Pavia 2001-2002 es especial no por lo bien y mucho que disfrutamos en aquellos meses, si no por lo que seguimos siendo 10 años después.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Y Kike dijo:

Tienes toda la razón Albert!
A mi me pilló de viaje y tenía pendiente contestar, pero ponerse cuesta a pesar de ser una cosa que apetezca!
Está claro que fue el añazo! día a día fuimos compartiendo cada movida y cada alegría siempre amenizada con nuestros peich y kalimotxitos.
La expedición Donosti partió con la promesa de tener un piso buscado por Marco, qué ingenuos! menos mal que nos acogió en su casa antes de conocer a mis salvadoras salmantinas, que entre pásame unos craquers o galletas con ketchup y orégano, hazte tu el peich o me lo hago yo con un kalimotxo, los me vuelvo a España de Anita, las merradas y las elenadas, hicieron, sin desmerecer ni mucho menos a nadie, lo mejor de mi erasmus!
Yo me curé de mis catarros periódicos gracias al fumeteque que me cambió el sistema inmunológico. Aprovecho para recordar por enésima vez que María pasó de venir a traerme un medicamento un día que estaba al borde de la muerte jeje, creo q prometí en el reerasmus mediante un pacto con ella no volver a recordarlo, pero esta ocasión lo merece. También recordar que María Valla vino a asistirme como médico preparandome adicionalmente una tortilla de verduritas jajajaja! una anécdota más a recordar!
Después fuimos uniendonos cada vez más y aqui seguimos teniendo contacto con la mayoría y deseando tenerlo con el resto, aunq sea como dice Alberto con unas breves palabras.
Yo tengo algo de contacto hasta con María Golgi, la más popular para los erasmus! Golgi con los que compartí tb buenos momentos por cercanía a mi facultad y porque tb eran muy majetes!
En fin, espero que sigamos en contacto a pesar de los diferentes caminos de cada uno y estoy seguro que todos tenemos algo en nuestro caracter que ha sido mejor después de haber compartido este año!
Muchos besos y abrazos

Anónimo dijo...

Y Javi Muñiz dijo:

Siempre gracias a Alberto por tirar del carro, por hacer que nos juntemos, que sepamos los unos de los otros, y que esa experiencia que tanto nos marcó a todos no sea tan solo un recuerdo. Yo llegué a Pavia a finales de enero, que frio¡¡ y sobre todo que nebbia. Me acuerdo el primer día que me levanté, abrí la ventana y solo se veía blanco. Así que me metí de nuevo en la cama. Mi recibimiento en Italia fue durillo. No entendía nada a mis compañeros del piso (el Volta eran como pisitos de 4 habitaciones), intentaban invitarme a comer a cerveza, pero el entendimiento era difícil. Nunca pensé que idiomas tan parecidos pudiesen ser tan diferentes. Los españoles que había en mi colegio, un tal Fermín, y la “simpática María Golgí” poco ayudaron. Salí de la residencia al segundo día. Luego vino Alberto. Previo a mi viaje, a través de un Erasmus, había contactado telefónicamente con un tal Alberto que me dio algunos consejos prácticos. Al segundo día quedamos a comer una pizza en la mensa. Me llevó a casa de Andrea y a casa Salamanca. Como el Volta estaba bastante retirado y hacía frio, por proximidad intenté tener amistad con un grupo de españoles conocidos como los Golgi. Desplegué toda mi simpatía y buen rollo, pero no hubo manera. Aunque me dolió en ese momento, de verdad se lo agradezco¡¡. ya que ahora me siento afortunado de poder mandaros este email. Al mes y poco de llegar a Pavia, me mudé al Golgí. Comenzó a mejorar el tiempo, y…………… todo lo demás ya lo conocéis vosotros. De los cinco meses que estuve, guardo unos recuerdos y un montón de anécdotas imborrables que ahora hacen que tenga una sonrisa en mi cara, y que en plan abuelo cebolleta espero que podamos recordar una vez más en el X Aniversario. ¿¿Acaso existe otra ciudad española mas Italiana que Salamanca (sin olvidar las fiestas y buenos momentos que nos ha dado y esperemos que nos siga dando el Chalet de Alberto)para celebrar el X Aniversario?? Creo que no debemos dejar pasar la oportunidad que nos ofrece Elena, empezar a estudiar fechas y programa de actividades. Besos Javi

Anónimo dijo...

Y Simón dice:
Aunque ya te lo dije por teléfono, efectivamente ha sido un gran email, pero sobre todo un gran recordatorio de lo que fue ese año 2001. Gracias, Alberto, por desempolvar la memoria… (ahora bien, si hubieses tenido esa misma inspiración conduciendo la furgo por las calles de Amsterdam otro gallo hubiese cantado…). Bien… voy a centrarme en resumir ese año en tres anécdotas (podría estar una mañana escribiendo), a cuál de ellas más variopinta, pero que creo que definen el año:
1. Mi llegada: Yo llego a Pavía después de haber llegado a Roma, primero, en un Ford fiesta con dos amigos de la facultad… cargado de cosas como si fuésemos a bajarnos al moro. Conforme llego al piso que había elegido Paolo, me encuentro con dos compañeros más de piso: uno que se llamaba Alberto, un personaje 100% italiano el cual se podía tomar un cubata en una hora porque decía que cuando mejor estaba era cuando se fusionaba con el agua generada del hielo; y otro que se llamaba… bien, sólo me acuerdo de su apodo: COP (venía de Robocop), y del cual hablaré más adelante. Esa primera noche coincido con Vicente y Pablo y nos lo bebemos todo… conozco a más españoles en el Ombelico, creo que eráis mucho de vosotros, y con la castaña se me ocurre robar una bicicleta porque todos me habíais dicho que sin ese medio de transporte no se era nadie… bien… entre risas, soy capaz de ver una verde que no tiene candado y me la llevo… (en ese momento ya se habían ido Vicente y Pablo)… y voy recorriendo Strada Nuova con mi presa y satisfecho de haberla conseguido la primera noche… llego a casa y la meto en el ascensor… lo que se podía haber hecho en 3 minutos yo lo hice en 30, y con bastante ruido… llego a mi habitación (yo compartía dormitorio con COP) y dejo la bicicleta allí… cual es mi sorpresa cuando me veo a COP en pelota picada durmiendo… del susto y el pedo me meto en la cama y no paro de darle vueltas a como decirle a ese italiano (sin yo saber italiano) que no volviese a dormir en pelotas en la habitación… Me despierto a la mañana siguiente con una alcayata en la cabeza, sin COP en la habitación, y viendo que la bicicleta que con tanto orgullo había cogido, tenía las dos ruedas pinchadas, y la cadena salida.

Anónimo dijo...

Más de Simón:

2. Economía Internacional: Asignatura, a priori, sencilla la cual tenía un índice de aprobados muy elevados y en la cual nos terminamos de conocer Mónica y yo. Primera convocatoria: aula hasta arriba de alumnos; al principio del aula una mesa rectangular con 6 profesores; primera filas llenas de alumnos deseosos de conseguir su 30 lode e irse para casa a seguir estudiando, filas intermedias llenas de alumnos cuyo objetivo no era sacar la máxima nota, con chaquetas de marca y mochilas invicta; y últimas filas, los deseosos de que con tanta gente en el examen no haya tiempo suficiente para examinar a todos y así ganar un día más de estudio… pues justo detrás de éstos últimos estábamos Mónica y yo… con tres hojas de apuntes, resacosos y planteándonos si habíamos estudiado lo suficiente.. las horas pasaban y cada vez estábamos más cerca de nuestro examen cuando, in extremis, nos hacemos caquita y decidimos salirnos del aula con las correspondientes miraditas de los profesores y alumnos… e irnos a un sitio donde ponían piercing porque me quería hacer uno. Ese día no sólo no hice el examen sino que acabe con un percing en la oreja.. (obviamente esta historia jamás será contada a mis hijos…). Finalmente acudimos a una segunda convocatoria de la asignatura y tanto Mónica como yo suspendimos… a mi incluso diciéndome que era un desastre.. .eso sí, en bajito. 3. Pablo, Ivana, Daniele, Giacomo: Estas personas son las personas con las que compartí piso en Madrid, después del Erasmus, y que de no ser por ese año jamás las hubiese conocido: De Pablo y Kike hablaré al final. Ivana, sinceramente, una de las mejores personas que he conocido, amiga de sus amigos, muy independiente, y que, de forma absolutamente espontánea me fui haciendo amigo en Pavía. Lamentablemente hace más de un año le detectaron un Cáncer y pudo con ella. Este email también va para ella. Daniele, llegó a casa después de que Ivana volviese a Italia, me llamó Andrea para decirme que un amigo de Peter llegaba a Madrid y buscaba piso… a Pablo y a mí nos vino al dedillo porque justamente buscábamos piso… bien… el primer día de Daniele en nuestra casa nos repitió n-mil veces que quería jugar al PES, y nos enseñó la foto de su novia que aun a día de hoy seguimos pensando que era la típica foto que te viene por defecto en un marco. En la segunda noche y después de haber estado jugando tres horas a la Play, Pablo y yo le decimos que estamos hasta los huevos y que nos vamos a sobar ya… su reacción fue coger un racimo de uvas y entrar en nuestras habitaciones para tirarnos cual Capo Cañonieri uvas a discreción mientras gritaba que éramos unas gayers por no seguir jugando. Al día siguiente empezamos a plantearnos qué íbamos a hacer con tal personaje… y apareció Giacomo. Me vuelve a llamar Andrea (nuestro manager inmobiliario) para decirnos que su primo llega a Madrid y que no tiene casa… pues bien, tal llamada, nos vino al dedillo porque, ahora no recuerdo como, conseguimos echar a Daniele de nuestra casa (quizás con una partida de parchís). Giacomo se adaptó de maravilla a nuestro ritmo de vida y nosotros a su vida de “Erasmus”… sinceramente fue un excelente compañero de piso y una de las pocas personas que al irse de Madrid sentí realmente su ausencia. Ahora, Pablo y Kike: para mí, como dos hermanos (pero sin el cómo). Es tanto lo que nos hemos aportado que somos lo que somos por habernos “aguantado” durante tantos años… ahora mis hijos llaman a Kike y Pablo como los “titos” y Mónica los quiere “un saco”… dentro de poco tendrán una “primita” (Pablo está embarazado).
Gracias a los dos.

Anónimo dijo...

Y Gerardo dijo:

La verdad es que evidentemente se te pone la carne de gallina al leer todos los mails, y alguna lagrimita casi sale. Cierto que fue el mejor año de mi vida con diferencia, cuando un chico tímido de Granada se atrevía a cruzar Despeñaperros para emprender la aventura más fascinante y emotiva de su vida sin saberlo. Mi amiga Clara estuvo en una tal Pavia(lo único que relacionaba eran la batalla....) y por qué no ir allí??? Pues venga, que Siena estaba muy vista. Llegé justo despues del 11S, así que el acojone en el cuerpo era más que evidente, pero ahí estaban papi y mami para ofrecerme su coche y transporte. Sólo conocía a un tal Pablo que también venía de Granada...... pero ni puto caso, así que me tire 3 días deambulando por Pavia solo, arreglando papeles y encontrandome en la habitación de al lado con un tal Yves el cual me saludaba en italiano.... así que sin rastros de españoles todavía. Pero ahí llegaron Kike y Juanan junto a unas niñas un poco pijitas de Salamanca y una Fert!!!!! que me miraba y me mataba con sus ojos clavados en mí, en un bar al que llegué junto a Marco(compi de piso de los vascos)........fue el inicio. ombelico, botellones....... y todo el mundo conocido. Dos tíos que se llamaban a sí mismos zipi y zape haciendo el payaso que me caían mal(léase Albertos) mi vecino Rubén, una chiquitilla Mónica, las Salamanquesas, Kike................unos italianos que no hablaban español............ demasiada gente de golpe para un niño tímido no?? y lo peor es que nadie me entendía ni hablando castellano......(todo era pronunciar mejor)
Hay millones de momentos que recordar y escribir un libro de cada uno de ellos, uno por cada minuto que pasé junto a vosotros. Pero quizá me quede sólo con una cosa, que despues de diez años de aquella llegada a una pequeña ciudad tranquila y aburrida del norte de Italia la cual revolucionamos, tenemos la misma ilusión o más de juntarnos, de vernos, abrazarnos y besarnos......... el amor!!!!!!!! porque sí, os quiero rabiar!!!!!!
Y eso no lo había experimentado nunca en mi vida, somos tan amigos como si nos vieramos todos los días, con más confianza que con la gente que conoces de siempre,
La verdad es que el arrejuntamiento, sea donde sea, debe ser una fiesta nacional, esforzarnos todos para poder encontrarnos donde sea y recordar las viejos momentos, tanto buenos como malos, que tuvimos en ese año maravilloso
A mí todos los planes o el sitio de encuentro me parece bien, de hecho ya me he recorrido la geografía española para estar en todos y cada una de vuestras ciudades....... pero desgraciadamente y lo anuncio con tiempo, compromisos familiares(léase un bebé recien nacido) me impedirá acudir a cualquier tipo de celebración/encuentro, sea donde sea.


Un besazo a todos