martes, 13 de marzo de 2012

Cuando la realidad supera a la fusión


El pasado martes 6 de marzo escribí mi último post en el cual quedó indicado como día "D" justo el de después, según nos lo habían comunicado una semana atrás. 
Llegó ese día y no pasó nada más que el transcurrir intranquilo de la jornada, los comentarios entre compañeros de sucursal y las preguntas sin rumbo a gente de otras oficinas, buscando saber algo más de lo que en realidad nadie sabía.
"¿Tú sabes algo?"
"¿Te ha llamado alguien?"
" Cuándo salen hoy los nombramientos?"

Y antes de que hayas terminado de formular éstas y otras tantas cuestiones similares, son las tres de la tarde, cierras el pc, apagas las luces, pones la alarma y te diriges de vuelta a casa con la misma ausencia de información contrastada con la que la habías iniciado la jornada siete horas antes. El día "D" de Decisión se había convertido en el día "D" de Desconocimiento, Desánimo y Desasosiego. Y ya acumulamos unos cuantos de estos.

Jueves, supuesto día "D+1", inicia calcado al anterior, con la diferencia que tocaba trabajar por la tarde y fluía el rumor generalizado de que comenzarían a llamar a los directores de sucursal para comunicarles su nuevo destino. 
Así que nos marcamos una última comida con tintes bíblicos en la que todos éramos discípulos aunque sin Jesús alguno que nos consagrase. 
Nadie sabía dónde iba a estar trabajando el siguiente jueves pero sí que sabíamos que no lo íbamos a seguir haciendo juntos.

A eso de las cinco de la tarde se desató la locura con la primera llamada oficial al primer director de oficina, al que por supuesto le comunicaban que a partir del siguiente lunes empezaba en otra oficina,  pudiendo no tener relación alguna con la convocatoria que habían cubierto unos días atrás en la que elegían en cuál de las dos líneas de negocio querían estar.

El mismo procedimiento se fue repitiendo durante toda la tarde, con sus consiguientes sorpresas. 
Sorpresas que no sabría decir si positivas o negativas, ante el total desconocimiento laboral en el que estamos inmersos.
Variables posibles:
A) Oficina que cierra.
B) Oficina que evoluciona hacia una nueva línea de negocio basada en la captación de nuevos clientes.
C) Oficina que aglutina y gestiona todo el negocio actual, recuperación de mora y venta de inmuebles de la entidad principalmente. Marrones, hablando en plata.
D) Oficina pendiente de venta a otra entidad, según listado.

Quitamos esta última (D), en la que los directores y resto de empleados sólo saben que forman parte de la venta de su oficina a otra entidad y no entraron dentro de la quiniela vespertina. Eso sí, su incertidumbre es aún mayor que la del resto, por motivos lógicos.

Hubo directores de oficinas cerradas (A) nombrados en oficinas que continúan; otros de oficinas (B) que pasan a oficinas del otro tipo (A) y viceversa; y una minoría que se quedaba en la misma oficina en la que estaba.

Una vez le colgaba el teléfono al emisor del comuncado inmediatamente lo descolgaba de nuevo para hacer saber la noticia a los compañeros más cercanos, desplegándose así una transmisión viral de información más propia de un patio de corrala de principios de siglo que de una entidad bancaria. Porque no sólo era recibir la información del destino de Fulanito o Menganito sino que como epílogo iba la aportación personal de cada uno de los nombramientos que se iban filtrando.

Si tenemos en cuenta que a X oficinas le corresponden X directores, tras ese último (y único) listado la nueva suma de sucursales en liza era X-Y...lo que suponía que tras la ronda completa de llamadas un número Y de directores se enteraban por descarte que dejaban de serlo.
Qué manera tan seria y humana de saber que tu empresa no cuenta contigo, totalmente consecuente con la política que siguen desde que estamos fusionados y nacionalizados por otra parte.

Al día siguiente tras una nueva jornada navegando sin capitán al timón, enviaron a diez minutos de iniciar oficialmente el fin de semana el listado  con los nombramientos de las oficinas, las cuales a partir del lunes iniciarían su andadura según su nueva asignación...y en el 90% de los casos con nuevo director al frente.

Y qué pasa con el resto de empleados de raso que no tienen el puesto de director y que por tanto han finalizado una nueva semana sin saber qué será de ellos? 

Pues eso mismo me estoy preguntando yo...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

cuánta D, qué Difícil...

Gran título!

Uno de Riesgos dijo...

Yeah, gran crónica. Historia viva de una convulsa y desastrosa reorganización. Y por la parte que me toca, queda la segunda derivada... Que pasa con los compañeros de servicios centrales? Esos chicos que trabajan en la sombra, no de cara al público... no se donde estaremos. Seremos necesarios?, nos darán la patada ahora que no hay tantas ofis...? la información es la misma.. cero patatero... Hasta hoy la misma información que las ofis... nada de nada. Nos enteraremos por una llamada, radio patio o que te cambien la firma y te pongan de centro de trabajo en Galicia.. curioso no??.

Anónimo dijo...

EVO BANK!!!!!

Anónimo dijo...

Esta a punto de salir todo, dicen que entre "hoy y mañana", estate tranquilo, no hay que preocuparse... a que alguna vez te lo han dicho??? jajaja